Escrito por Miguel Fernandez Morales | Publicado el 19 de marzo de 2020
Hace unos días, uno de mis clientes me invitó a una fiesta en su casa. Era su cumpleaños y si me conoces, sabes que nunca digo que no a una buena fiesta. La fiesta estuvo genial; mucha buena música, comida y bebidas. Entre pausas de baile, para descansar, comencé a hablar con el primo de mi cliente sobre bienes raíces, con algunos mojitos de por medio.
Paul me comentó lo emocionado que estaba por la posibilidad de comprar una casa en Florida. Finalmente estaba libre de hipotecas y estaba buscando un lugar para escapar...

