Escrito por Miguel Fernandez Morales | Publicado el 14 de septiembre de 2016
Hace unos años, acabado de mudarme de nuestro primer apartamento para una casita, estaba viendo una muy buena película con mis tres niños y mi esposa, y en una de las partes más interesantes del filme sentí que tocaban la puerta. Yo estaba en el tercer piso de mi casa, pero asumi que debería ser algo importante, tal vez mi vecino necesitaba ayuda con algo o había algún problema. Cuál fue mi sorpresa cuando me encontré a un señor comentándome que solo quería saludar y preguntarme de paso, si quería vender mi...

